El nombre original del 8M era Día Internacional de la mujer trabajadora, sin embargo con el paso del tiempo y la cooptación que ha sufrido para reducir su carácter reivindicativo, por mucho que en últimos se ha tratado de retomar, esa última palabra ha sido borrada y con ella parte de su origen.
En cierto que el consenso popular dice que la fecha surgió para denunciar las nefastas condiciones laborales y muerte en un incendio de un grupo de mujeres obreras de una fábrica textil en New York. Pero el origen real está ligado al socialismo.
El primer 8M
El origen está en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas que se celebró en Copenhague. Clara Zetkin, en calidad de Secretaria Internacional de la Mujer, propuso que 19 de marzo se conmemorara Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La propuesta se aprobó por unanimidad en la conferencia, que contaba con más de 100 mujeres pertenecientes a 17 países distintos, entre las que se encontraban las primeras tres mujeres elegidas al parlamento de Finlandia.
El día no se institucionalizó mundialmente hasta 1977, cuando la ONU proclamó la fecha situándola el 8 de marzo “para conmemorar la lucha histórica por mejorar la vida de la mujer”. El borrado de la palabra Trabajadora y del origen del día no es casual, puesto que buscaba quitarle la perspectiva de clase y desmovilizar los movimientos socialistas.
